Más de 43,000 aeronaves. Ese es el volumen de aviones comerciales que el mercado global demandará hacia las próximas dos décadas, según los pronósticos independientes de Boeing y Airbus; una cifra sin precedentes que está reordenando la geografía manufacturera del sector aeronáutico a nivel mundial.
Hoy en día, los grandes fabricantes originales (OEMs) y proveedores Tier 1 buscan capacidad instalada real, certificaciones probadas y cadenas de suministro resilientes. El Tijuana Hub de Manufactura Aeroespacial lleva décadas consolidándose exactamente como esa solución.
Ambas compañías coincidieron en sus reportes globales de mercado (Commercial Market Outlook) en una misma conclusión: el mundo necesitará más de 43,000 aeronaves nuevas en los próximos veinte años. Se proyecta que el tráfico de pasajeros crecerá un 4.2% anual, lo que llegará a duplicar el tamaño de la flota global, mientras que el mercado de servicios de soporte ligado a esta industria alcanzará los 4.4 billones de dólares en el mismo período.
Más que una proyección teórica, se trata de una ventana estratégica ya abierta, respaldada por órdenes de compra acumuladas (backlogs) y contratos firmados con aerolíneas que requieren unidades que actualmente están en proceso de ingeniería o ensamble.
Un problema de escala que nadie anticipó del todo
El gran desafío de este ciclo industrial es que, mientras la demanda se acelera, la oferta global enfrenta serios cuellos de botella para mantener el ritmo. Las entregas globales de aeronaves han mostrado rezagos frente a un tráfico aéreo que creció un 60% en la última década, obligando a las aerolíneas a operar sus flotas con un 15% más de intensidad diaria para cubrir la brecha. Con un backlog acumulado que ya supera las 17,000 aeronaves, los retrasos en producción representan costos críticos para el sector.
Como resultado, los grandes fabricantes y sus proveedores Tier 1 están reestructurando su huella de manufactura y buscando activamente nuevos socios productivos. Esta necesidad de expansión inmediata premiará directamente a las regiones que ya cuentan con un ecosistema maduro y listo para operar bajo la modalidad turnkey.
México ya no está en lista de espera
La manufactura aeroespacial en México no es un hecho fortuito de geografía o costos competitivos; es el resultado de más de dos décadas de inversión sistemática, desarrollo de clústeres y formación técnica especializada.
Según FEMIA (Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial), el sector creció a una tasa anual del 14% entre 2004 y 2024, pasando de 100 empresas a un ecosistema de más de 375 compañías que en 2024 exportó 10,700 millones de dólares.
Hoy México ocupa el lugar 10 mundial en manufactura aeroespacial y el 5° lugar global como destino de inversión extranjera directa en el sector.
Las proyecciones de la industria apuntan aún más alto: se estima que el mercado aeroespacial mexicano mantendrá un crecimiento compuesto superior al 15% anual hacia el cierre de la década. El sector opera más de 370 plantas especializadas que generan alrededor de 50,000 empleos directos, atrayendo capital estratégico liderado por Estados Unidos y Francia. Firmas globales como GE Aerospace, Honeywell, Safran, Bombardier y Textron mantienen operaciones consolidadas en el país, distinguiéndose por sus continuas expansiones e inversión en infraestructura de largo plazo.

El mapa aeroespacial de México: Baja California al frente
Si bien México cuenta con diversas regiones aeroespaciales activas, donde Querétaro destaca en servicios MRO, Chihuahua en manufactura compleja y Sonora en componentes de propulsión, el análisis de la Inversión Extranjera Directa estado por estado muestra una tendencia contundente: Baja California lidera el indicador nacional.
Pero cuando se analizan los datos de inversión extranjera en México para el sector aeroespacial estado por estado, el resultado es contundente: Baja California encabeza.
De acuerdo con el Registro Nacional de Inversiones Extranjeras de la Secretaría de Economía, la entidad capta el 24.4% de la IED aeroespacial nacional, acumulando el histórico más alto de todo el país. La región opera más de 100 empresas aeroespaciales que generan más de 40,000 empleos directos especializados en ensambles de precisión, sistemas de propulsión, electrónica de aviación y tecnologías de defensa. La mayor concentración de esta actividad de alta especialización se localiza en el corredor Tijuana-Mexicali.
Por qué Tijuana gana esta carrera
Tijuana no es simplemente el punto más cercano a California. Es donde la ingeniería californiana y la manufactura de precisión mexicana se encuentran en un solo ecosistema productivo, conectado y escalable. En términos operativos, el cruce binacional San Diego-Tijuana es uno de los más activos del mundo: componentes, materiales, técnicos especializados y decisiones de producción fluyen en ambas direcciones a diario, generando una cadena de valor que ningún otro mercado puede replicar con esa fluidez.
Safran, el gigante aeroespacial francés, lo entendió hace más de tres décadas. Hoy es el mayor empleador aeroespacial de Baja California, con cerca de 3,000 empleos directos en Tijuana y 18 plantas de producción en todo México. Su elección por Tijuana responde a factores estratégicos: conectividad logística de primer orden, disponibilidad de talento de ingeniería con certificaciones internacionales (como AS9100), parques industriales de clase mundial y las ventajas operativas de los esquemas IMMEX y Shelter, que optimizan sustancialmente las operaciones de comercio exterior.
Esa es precisamente la arquitectura que los OEMs y sus cadenas de proveedores buscan cuando necesitan expandir capacidad sin comprometer estándares. El Tijuana hub de manufactura aeroespacial opera con certificaciones como AS9100, manufactura de componentes estructurales, electrónica de aviación, sistemas de cabina y conjuntos de propulsión. No es un destino en desarrollo: es un clúster maduro con más de 100 empresas activas y un historial comprobado de entregas a los principales fabricantes del mundo.
El acompañamiento que marca la diferencia
A medida que la industria aeroespacial mundial siga creciendo, es claro que Tijuana liderará esta guerra industrial. Pero la verdadera pregunta es qué empresas dominarán sus mercados porque tuvieron la visión de llegar antes de que el clúster se sature.
Si estás evaluando las maquiladoras en México como modelo de entrada, en Tijuana EDC encuentras asesores que conocen el terreno y los requisitos del sector desde adentro.
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